ROGER SERRANO ATROPELLADO Y AGREDIDO POR DOS CONDUCTORES

Estas son las palabras de Roger Serrano un día después de los hechos.

"Ayer fue un día diferente.

La primera vez de muchas cosas.

Ayer aprendí que a la vida la puedes perder en un instante y que las segundas oportunidades no son siempre lo que uno desea.

Ayer, el conductor de una furgoneta me arrojó voluntariamente.

Cuándo la tenía a mi lado vi como, mientras me miraba, daba un golpe de volante seco e intencionado. En ese momento yo ya tenía la mano extendida para mantener la distancia y hacer que el impacto fuera contra mi brazo y no contra mi cuerpo, imposibilitando así que pudiera caer debajo del vehículo.

La carretera no tenía cuneta, así que el impacto posterior fue violento.

Una vez aterrizado, sin aparentes lesiones, me levanté y aparté mi bicleta parcialmente tendida en la carretera. Con mucha mala leche y decisión fui a por el conductor.

Por lo visto, tardé más de lo que yo quise y justo cuándo abría la puerta, su hermano ya empezó a propinarme golpes por detrás.

En ese momento empezó el forcejeo y desestimando la fuerza de los hombres, que ya tenían más de 60 años, me dirigí al conductor para chillarle e insultarle cuándo por detrás, el copiloto me aplasto el casco con una piedra, haciéndome caer al suelo.

No se cuánto tiempo estuve en el suelo, pero por lo que me duele el cuerpo, creo que más de 10 o 15 segundos. Lo justo para que me hincharan a patadas y pedradas.

Cuándo me levanté pude defenderme.

No paraba de decirles: -Dejad de tirar piedras, que os voy a hacer daño.

Ellos no pararon de intentar aplastarme el cráneo durante unos 5-10 minutos, tiempo en el que alternativamente pegaba a uno y otro intentando que las piedras que cogían del suelo, cada vez más grandes, no me alcanzaran.

Parecía como si mis golpes les volvieran más y más fieros. Sus ojos estaban fuera de órbita y balbuceaban. Parecía un capito de The walking dead. Surrealista.

Al cabo de unos minutos mis dos compañeros de ruta aparecieron. Ellos llegaron a la cima del puerto, que estaba a unos 2-3km y al ver que no aparecía, bajaron temiéndose lo peor.

Una vez llegaron y tras unos segundos de shock al ver tal escena, empezaron a disuadir a los dos hermanos.

Por unos segundos la escena se calmó pero cuándo uno de mis compañeros fue a hacer una foto a la matricula de la furgoneta uno de los hermanos volvió a cegarse, cogió otra piedra y fue a por él.

Volvieron los golpes y las piedras hasta que finalmente, algunos de los conductores de los más de 10 coches que se pararon a contemplar la escena como si se tratara de una película al aire libre, empezaron a bajarse para ayudarnos.

Una vez perdieron en campo de visión y entraron personas ajenas a la reyerta, tuvimos la oportunidad de irnos carretera abajo. Nos escondimos en una entrada a un viñedo por miedo a que volvieran con la furgoneta para terminar su trabajo. Entonces fue cuándo llamé a la policía.

Al cabo de 3-4 minutos ya nos encontrábamos con una patrulla que nos tomó declaración de los hechos.

Lo siguiente fue ir al hospital, después a comer un poco y finalmente a comisaría para poner la denuncia de los hechos.

Hoy, después de dormir plácidamente toda la noche, me he tomado el día con mucha filosofía. La rodilla y el codo, dónde me impactaron un par de piedras, no están tan hinchados y tengo la movilidad y la contracción casi completa. El hombro, que ayer no me dolía, hoy es el foco del dolor. Seguramente fue del golpe de la caída al arrollarme.

He ido hasta la playa en bicicleta, me he tomado un baño para limpiar bien las heridas e intentar movilizar este hombro que me va a dar por el culo unos días.

Ahora me pondré a hacer las maletas para viajar hasta Hawaii, donde en 7 días tengo la carrera más importante del año y seguramente de mi reciente carrera deportiva profesional. Estoy contento de poder viajar. Estoy ilusionado de conocer ese mítico paraíso paisajístico y quiero dar lo mejor de mi en una carrera que ya no es solo el premio de todo el esfuerzo y el sacrificio del año, sino un premio por salir ileso de todo lo que ayer viví.

A partir de ahora, muchas cosas van a cambiar.

Creo que he entendido que la vida es demasiado frágil y aún más si ésta depende de personas que no la valoran.

Por favor, respetad a los ciclistas.

Roger Serrano."

Esperemos que se pueda recuperar  pronto y esté apto para el mundial.

Ánimo Roger!

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